EL ABC DEL COLORETE

EL ABC DEL COLORETE

Pocos productos de maquillaje logran alegrar un rostro apagado igual que un brochazo de colorete. Y aunque hablamos del producto de maquillaje fetiche de miles de mujeres, muchas declaran no saber cuál es la forma correcta de aplicarlo. Por eso, en el post de hoy, queremos desvelarte todos los secretos para su correcta aplicación y que nunca más se te vuelva a resistir.

Objeto de culto

Colorete, rubor, blush… muchos nombres para denominar al producto que tiene la capacidad de alegrar y dar vida hasta la piel más desvitalizada. Bien aplicado es capaz de obrar el milagro esculpiendo nuestras facciones, resaltando los pómulos y corrigiendo los contornos faciales. Y por el contrario,  mal aplicado puede llegar a ser desastroso.

Muchos son sus puntos positivos, de ahí que la mayoría de nosotras atesoremos más de uno en nuestra colección de maquillaje aunque muchas veces no sepamos muy bien cuál es el que más nos favorece. Ni todos los colores ni todas las texturas son adecuados así que hay ciertas reglas que debemos cumplir. Existen algunas variables que debemos tener en cuenta: color, textura, modo de aplicación así que a más información tengamos mejor será el resultado.


Como aplicar el colorete


 

Recomendaciones generales

En la aplicación del colorete hay unas normas generales que debemos respetar si queremos sacarle el máximo partido. Te las detallamos una a una:

  • Aplícalo siempre con buena luz, así te evitarás sorpresas desagradables cuando veas el resultado con luz natural. No serías la primera que parece una geisha por no maquillarse con las condiciones de luz adecuadas.
  • La aplicación del colorete debe ser el último paso de tu maquillaje. Así, ya con los ojos y los labios maquillados verás cual es la cantidad necesaria de producto y no cometerás el error de aplicar más producto de la cuenta.
  • El colorete es un producto que debe ser aplicado siempre con moderación. Por ese motivo, siempre, después de cargar la brocha con producto, debes eliminar el exceso dando un pequeño golpe al mango de la brocha para eliminar el exceso. Es mejor re-aplicar producto y modular la intensidad, que aplicar demasiado desde el principio y estropear el maquillaje completo. Si cargas demasiado de pigmento la piel te resultará complicado eliminarlo.
  • El movimiento que realices con la brocha debe seguir siempre la misma dirección, desde la parte del pómulo hacia la sien y no hagas el movimiento de vuelta, es decir, desde la sien al pómulo, así la máxima carga de producto quedará siempre en la zona carnosa del pómulo, que es la que suele teñirse de rubor natural. Difumina bien el producto antes de decidir si necesitas más.
  • Al finalizar la aplicación, puedes aplicar una fina capa de polvos traslúcidos si quieres alargar la duración y que el resultado se vea mucho más natural. Esto también te puede ayudar a rebajar el color si ha quedado demasiado subido, aunque solo si el error no es demasiado grave.

 

Como aplicar el colorete


 

Elige la textura según tu tipo de piel

Otro de los factores que debes tener en cuenta es la textura del producto.  Aunque el más conocido es el colorete en polvo, existen otras texturas como los coloretes en crema, en textura mouse o incluso líquidos que nos permiten adaptarnos mejor a nuestro tipo de piel. Veámoslo con detalle;

  • El colorete en polvo es apto para todos los tipos de piel. Es cómodo, fácil de aplicar y retocar y permite modular la intensidad. La pega es que muchas veces, en las pieles secas, resta transparencia, tiene menos fijación y puede resaltar el aspecto seco de la piel, sobre todo en el caso de las versiones más mates. Por el contrario, este tipo de textura cubre perfectamente las necesidades de las pieles mixtas y grasas ya que ayuda a absorber los excesos de secreción sebácea manteniendo la piel mate durante mucho más tiempo.
  • Los coloretes en crema y en textura mouse resultan ideales para las pieles secas ya que les devuelve la jugosidad perdida debido al aspecto mate que caracteriza este tipo de pieles. Requieren un poco más de maña para aplicarlos pero el resultado es un rubor natural, muy similar al color que adquiere la piel. En cambio, no son demasiado recomendables para las pieles grasas debido a que, al aportar ese efecto jugoso, puede dar la sensación de que hay un exceso de sebo.
  • Los coloretes líquidos actúan como los tintes labiales, tiñen la piel aportando un rubor natural y duradero. Funcionan bien en todos los tipos de piel pero resultan difíciles de aplicar y de modular.

Elige el color

A la hora de escoger el tono de tu colorete no te dejes llevar por los colores que te gustan si no por los tonos que realzan la belleza natural de tu piel y que estén en harmonía con el resto de colores que hayas escogido para realizar tu maquillaje ese día. Una de las referencias que debes tomar en cuenta es el color del labial. Intenta buscar tonos que coordinen o que estén dentro de una misma gama de color para que el resultado final sea armonioso.

En términos generales a las pieles claras les favorecen los tonos rosados, rojizos y melocotón. En cambio, si tu piel es cetrina, te favorecen los colores afrutados ya que iluminan la piel y corrigen el tono apagado de estas pieles. También se ajustan bien los tonos beige, caramelo y melocotón. A las pieles morenas les favorecen los coloretes terrosos con lo que los polvos de sol son ideales para resaltar el tono bronceado de estos tipos de piel. Los marrones, los tierra y los dorados también son una opción a las pieles bronceadas. Por último, las pieles que tienen tendencia a enrojecer se iluminan con los tonos rojizos, siempre y cuando hayamos uniformado previamente el tono de piel.

Analiza tu rostro

El colorete es uno de los elementos que nos permite establecer líneas en nuestro rostro que nos ayudan a corregir ópticamente los contornos de nuestro óvalo. Aunque en todos los rostros funciona aplicar un toque de rubor en la parte central del pómulo, si diriges las líneas de una forma estratégica disimularás los puntos débiles de tu rostro.

  • Si tu rostro es alargado disimúlalo aplicando el colorete en horizontal, atravesando las mejillas desde las aletas de la nariz hacia las sienes.
  • Los rostros redondos se disimulan aplicando el colorete en forma triangular para romper la estructura circular.  En cambio, si tu rostro es huesudo y anguloso, puedes suavizar las líneas aplicando un toque de rubor en la parte carnosa del pómulo. Esto dulcifica y aporta un aspecto más aniñado para compensar la dureza de las líneas que caracteriza a los rostros más aristados.   
  • Los rostros cuadrados también deben intentar disimular las líneas que predominan en este tipo de rostro. Para ello, lo ideal es aplicar el colorete de manera horizontal en las mejillas y aplicar también un toque en los extremos de la mandíbula para disimular ópticamente los ángulos que sobresalen, haciendo el rostro un poco más ovalado.
  • Los rostros triangulares deben aplicar un tono claro en la parte alta del pómulo y un tono oscuro justo debajo bien difuminado para centrar la atención en el pómulo y no en el desajuste de volúmenes que caracteriza este tipo de rostro.

Ahora ya no habrá colorete que se te resista. ¿Te animas a llevarlo a la práctica?

Como aplicar el colorete

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