¿Hablamos sobre el ácido hialurónico?

Ácido Hialurónico, el activo de moda

El Ácido Hialurónico es una sustancia cristalina y transparente que destaca por su gran capacidad de almacenar y retener agua. Se trata de un carbohidrato, más concretamente un mucopolisacárido producido por el organismo de forma natural.

Las moléculas de Ácido Hialurónico se caracterizan por ser unas de las más hidrófilas de la naturaleza. Esta afinidad por la captación de agua es de gran interés para la formulación cosmética de ahí que sea una de las tendencias del mercado cosmético. De hecho, su capacidad hidrófila es tan alta que es capaz de retener agua 1000 veces por encima de su peso convirtiéndolo en uno de los activos hidratantes más efectivos.

Propiedades del Ácido Hialurónico

El Ácido Hialurónico actúa como una esponja, captando el agua del entorno e intracelular manteniendo los niveles óptimos de hidratación de la piel. Además, favorece la producción de colágeno, neutraliza los radicales libres, tiene una actividad antiinflamatoria y ayuda a mantener la elasticidad y turgencia de la piel.

No es casualidad que sea el activo de moda; además de ser un excelente hidratante, no existe ninguna sustancia en nuestro organismo capaz de retener tanta cantidad de agua, reconstituyendo las fibras que sostienen los tejidos de la piel y mejorando su estructura. Por todo ello, es muy utilizado en los productos cosméticos para tratar las arrugas y líneas de expresión o la flacidez asociadas a la edad. 

Por otro lado, el Ácido Hialurónico estimula la producción de colágeno, trabaja como un antioxidante y un neutralizador de los radicales libres. Además, refuerza las uniones celulares con lo que se evita la pérdida transepidérmica de agua y aporta una acción bactericida y antiinflamatoria de manera que a la vez que mantenemos los niveles óptimos de hidratación frenamos el proceso de envejecimiento cutáneo.

¿Qué tipo de piel necesita Ácido Hialurónico?

El Ácido Hialurónico es un activo apto para todo tipo de piel. No importa la tipología, la edad o el estado en el que se encuentre la piel, que siempre aportará una acción positiva debido a sus múltiples beneficios.

A medida que pasa el tiempo, su presencia disminuye en el organismo y  se calcula que cuando llegamos a los 50 tan solo nos queda la mitad en nuestro cuerpo. Esta pérdida provoca la aparición de las primeras arrugas y empezamos a observar menos volumen y firmeza en la piel. Por este motivo, si queremos mantener la piel saludable e hidratada, es necesaria su reposición.

¿Todos los Ácidos Hialurónicos son iguales?

Aunque se hable de forma genérica de Ácido Hialurónico, existen diferentes formas cosméticas en función de su estructura y de su peso molecular. A grandes rasgos, se pueden distinguir dos tipos de ácido hialurónico: reticulado y no reticulado. En el primero, las moléculas se unen entre sí y forman una red más o menos densa que se queda en las capas más superficiales de la piel. En el segundo, en cambio, las moléculas no están unidas entre sí, sino que están sueltas y su grado de absorción dependerá del tamaño de dichas moléculas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *